martes, 29 de marzo de 2011

LUIS SEPÚLVEDA.UN VIEJO QUE LEÍA NOVELAS DE AMOR.

Publicamos el material de apoyo para el comentario de la novela de Luis Sepúlvea que comentamos el miércoles 30 de marzo. Espero que hayáis disfrutado con su lectura. Un saludo.

miércoles, 16 de febrero de 2011

EDUARDO MENDOZA.EL ASOMBROSO VIAJE DE POMPONIO FLATO.

Aquí os dejo los materiales de la charla-coloquio del día 16 de febrero de 2011. Un saludo lector.MENDOZA.POMPONIO FLATO

martes, 18 de enero de 2011

LIANA MILLU. EL HUMO DE BIRKENAU.

Tenemos el honor de inaugurar el año lector de Leer Juntos Sariñena con un material sobre Liana Millu y la obra que comentamos, El humo de Birkenau. Espero que resulte últi para la tertulia del miércoles diecinueve de enero. Un saludo para todos los amigos lectores.
Liana Millu.Biografía y obra

jueves, 3 de junio de 2010

BALANCE DE LAS SESIONES.

Desde aquí, mi más sincero agradecimiento a todos los miembros del grupo por el interés y la disposición mostrados durante los meses de lectura y las charlas coloquio con los miembros del grupo, con Anchel Conte y con Eladio Romero. El balance final y la sensación que queda después de estos cinco meses son muy positivos. Esta experiencia nos servirá para poder mejorar en todos los aspectos. Con esa intención, pensamos ya en el próximo año donde a buen seguro viviremos sensaciones y momentos inolvidables que nos enriquecerán como lectores críticos y como personas. Por eso, y visto que tenemos varios meses de asueto durante el verano, podemos utilizar el blog para comentar los libros que vayamos leyendo y proponer posibles títulos que pudieran ser objeto de lectura a partir de septiembre de 2010. Para ello, es útil la opción "añadir comentario" que aparece accediendo a cualquiera de las entradas de este blog.
Con esa intención, recibid un cordial saludo.
Feliz verano.

jueves, 13 de mayo de 2010

VISITA DE ELADIO ROMERO.CENA.

Recordad que el próximo libro de lectura será Los coleccionistas de cráneos del autor ilerdense afincado en Binéfar Eladio Romero. La sesión se realizará a modo de charla-coloquio con el propio autor el día 2 de junio a las 19 horas en la biblioteca municipal de Sariñena. Os cuelgo el cartel anunciador. Feliz lectura.
Al finalizar la sesión alargaremos el debate con Eladio y con todos los asistentes alrededor de la mesa que nos servirá el Hotel a modo de cena de despedida del grupo de lectura.
Un saludo.Cartel Encuentro Con Eladio

jueves, 29 de abril de 2010

PRÓXIMA TERTULIA. FECHA Y HORA.

Recordad que la fecha definitiva de nuestro próximo encuentro (el cambio sugerido era incompatible con otras actividades del centro) será el miércoles cinco de mayo a las seis y media en la biblioteca del instituto. Buena lectura. Un saludo.

jueves, 8 de abril de 2010

LA LECTURA.ARTÍCULO GUSTAVO MARTÍN GARZO.

Os incluyo el artículo de Martín Gazo sobre el placer y la magia de la lectura que mencionamos en la última sesión del grupo. Merece la pena. Un saludo.

TRIBUNA: GUSTAVO MARTÍN GARZO
¿Todo está en los libros?
GUSTAVO MARTÍN GARZO 07/06/2009

La vida sólo merece la pena cuando está hecha de la misma materia con que se hacen los buenos textos
Las bibliotecas son como la cueva de Alí Babá, con un botín inagotable
Leo con el apetito de una muchacha que piensa que va a encontrar al Príncipe Encantador en los libros", escribió Isak Dinesen. La literatura nos permite vivir con más intensidad nuestra propia vida y tener aventuras que estén a la altura de nuestros anhelos y sueños. El lenguaje poético, según la gran escritora danesa, debe responder al sentimiento del placer pero también del deber. Amar algo es apropiarse de su vitalidad, como hace el cazador con las piezas que cobra, pero también hacerse responsable de ello. Algo, en suma, muy cercano a la experiencia amorosa.
"Una entrega encantada", así definió Ortega el amor. Es lo que nos pasa cuando leemos un libro que nos gusta. Accedemos gracias a él a un lugar nuevo, un lugar de hechizo que tal vez no podamos abandonar. Buscamos como los vampiros nutrirnos de una sangre que no nos pertenece para fortalecer con ella nuestra propia vida.
Que los libros tienen el poder de cambiarnos, es algo que me parece fuera de toda discusión. No son obviamente todos, pero hay algunos que tienen sin duda ese incomparable poder. ¿Todo está en los libros? De alguna forma sí, porque los libros proceden de la vida. Edith Wharton, en su prólogo a Historias de fantasmas, se permite dar un consejo a los jóvenes aprendices de escritores: "Si quieres escribir una historia de fantasmas debes sentir miedo al hacerlo". Es lógico que les diga esto, pues si no conocieran el miedo ¿cómo podrían transmitírselo al lector? El escritor necesita haber vivido para lograr que su experiencia pase a sus lectores a través de la escritura, pero esto no quiere decir que leer sea lo mismo que vivir. Los libros nos ofrecen imágenes y palabras que tal vez ayudaron a vivir a otros hombres, y que pueden ayudarnos a nosotros, pero no se confunden con la vida ni pueden sustituirla.
La literatura es como un gran almacén. Se guardan en él todas las emociones humanas, nuestros sueños y nuestras preguntas, y leer es entrar en ese almacén y tomar lo que necesitamos. El lector devuelve a la vida, a través de lectura, lo que el escritor tomó de ella para escribir sus libros, con lo que el círculo se cierra. Bernhard Schlink ha escrito una novela, sobre la que acaba de hacerse una película, que es una delicada metáfora de todo esto. Se titula El lector y en ella un adolescente conoce a una mujer que le dobla la edad y con la que inicia una apasionada relación. En las pausas de sus encuentros sexuales, ella le pide que le lea los libros que estudia en la escuela. El muchacho lo hace, y las palabras de esos libros regresan a la vida en forma de caricias y encendidos besos. Y el muchacho quedará marcado para siempre por esa turbadora mezcla.
Las bibliotecas son como la cueva de Alí Babá, y la historia de la literatura es la historia de cómo se ha ido formando ese botín inagotable y secreto. Leer es aprender a pronunciar las palabras que abren las piedras y rescatar ese botín del olvido. Las palabras de la poesía tienen esa maravillosa cualidad y participan a la vez del mundo real y el de los sueños. La poesía nos lleva a los lugares soñados donde yacen los tesoros, pero a la vez nos permite regresar de ellos con las bolsas repletas. ¿Paraqué serviría un tesoro si no se pudiera robar? Un tesoro no es nada sin un lugar real donde ser ofrecido o repartido. Y ese lugar real es la vida de todos los lectores del mundo.
Jorge Luis Borges agradece en El poema de los dones la diversidad de las criaturas que forman este singular universo. Da gracias por el rostro de Elena y la perseverancia de Ulises; por el amor, que nos deja ver a los otros como los ve la divinidad; por las místicas monedas de Ángel Silesio; por el último día de Sócrates; por aquel sueño del Islam que abarcó mil y una noches; por Swedenborg, que conversaba con los ángeles en las calles de Londres; por las rayas del tigre; por el lenguaje que puede simular la sabiduría; por el sueño y la muerte... Todos esos dones componen un único libro, un libro inagotable, en que vida y lenguaje se confunden.
Los libros están hechos de palabras, pero nuestra vida también. Ser hombre es vivir en el lenguaje, recibir esos dones que, en gran parte, se confunden con las palabras. Stéphane Mallarmé dijo que el mundo se creó para culminar en un hermoso libro, y vivimos tratando que nuestra vida se transforme en una historia que merezca la pena escuchar.
Cuando voy a dar charlas a los institutos de enseñanza media siempre digo a chicos y chicas que por mucho que se empeñen no pueden escapar a la literatura. No importa que no lean, que no abran un libro jamás, pues la literatura, la poesía, forma parte de ellos. Es más, tiene que ver con las experiencias más decisivas de sus propias vidas, con esos momentos de epifanía y gozo que todos anhelan tener.
Por ejemplo, el amor es una experiencia así. Transcurre en el mundo, es una experiencia que pertenece al campo de lo real, pero a la vez es una experiencia poética. Los momentos más intensos de nuestra vida tienen una naturaleza doble: suceden a la vez en el mundo real y en el de los sueños. La única manera de escapar a la literatura, sigo diciéndoles a mis jóvenes interlocutores, es dejar de vivir o tener una vida vulgar, cosa que ninguno de ellos obviamente desea.
Por eso les animo a leer, porque la vida sólo merece la pena cuando está hecha de la misma materia con que se hacen los buenos libros.
¿Y qué nos dicen esos libros? Algo muy simple: que podemos traernos cosas de los sueños. Coleridge tiene un poema en que un poeta sueña con un jardín fabuloso donde todo es perfecto. Paseando por sus senderos, ve un hermoso rosal y toma distraído una de sus rosas. Pero algo pasa y se descubre, de golpe, acostado en el cuarto inmundo de una pensión. Comprende decepcionado que ese jardín sólo ha existido en su fantasía y, cuando trata de volver a dormirse, ve sobre la mesilla la rosa que acaba de cortar. Puede que el jardín fuera un sueño, pero se ha traído de él una flor. ¿Es posible esto? La literatura nos dice que sí. El poema es la prueba. Coleridge no se limita a soñar con un lugar maravilloso, sino que escribe un poema que podemos leer. Ese poema es la rosa, una rosa de palabras. Leerlo es pasear por el jardín encantado, aspirar sus aromas desconocidos, llevar en las manos la rosa soñada.
No leemos porque queramos escapar del mundo, ni para sustituirle por otro hecho a la medida de nuestros deseos, sino para ser reales. Tal es la razón última de todos los libros que existen. "¡Quiero ser real!", es lo que exclaman todos los lectores del mundo cuando abren un nuevo libro. Y, paradójicamente, ese deseo es su sueño más desatinado y hermoso.
Gustavo Martín Garzo es escritor.